Casa Villares es un diálogo entre la arquitectura y el paisaje, una propuesta que extrae su esencia de la tierra albariza de la campiña para trasladarla al interior. Los tonos pétreos, inspirados en la textura y la luz de este suelo singular, se convierten en la base sobre la que se articulan contrastes sutiles con otros materiales, generando una composición rica en matices y profundidad.
El equilibrio entre tradición y modernidad se refleja en el tratamiento de las superficies, donde la solidez mineral convive con elementos que aportan calidez y textura. La selección del mobiliario se enfoca en piezas que dialogan con la materialidad del espacio, destacando por su presencia y personalidad sin imponerse.
Casa Villares es una interpretación contemporánea del entorno, un interior que respira la identidad del lugar y la transforma en un espacio sereno, elegante y atemporal.